Descubre hábitos diarios simples, respaldados por la ciencia, que pueden ayudar a proteger la salud cerebral y reducir el riesgo de deterioro cognitivo después de los 50, incluyendo ejercicio, sueño de calidad, manejo del estrés, conexión social y aprendizaje a lo largo de la vida.
Esta publicación también explica la Dieta MIND y destaca alimentos buenos para el cerebro como nueces, semillas de calabaza y aceite de oliva, que apoyan la memoria y la concentración.